La US Chamber advirtió que un Congreso dividido en EEUU limitaría ayuda financiera a Argentina
Gary Litman planteó en el 16° Foro ABECEB que la división política en Washington vuelve más difícil usar el FMI u otros mecanismos de rescate. El mensaje cobró peso tras las elecciones de medio término.

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RESUMEN
El 16° Foro ABECEB abrió este jueves en el Faena Art Center de Buenos Aires con una advertencia que cruzó política exterior y economía: con un Congreso dividido, Washington reduce de forma marcada su capacidad para asistir a países como Argentina en momentos de crisis. La señal la dio Gary Litman, vicepresidente senior de Iniciativas Globales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos (US Chamber of Commerce), la principal organización empresaria del país norteamericano.
Litman concentró parte de su exposición en las consecuencias que el resultado electoral en Estados Unidos tiene para la región. Según explicó, la fractura del Congreso entre los dos partidos estrecha la posibilidad de que Washington responda a shocks externos en economías como la argentina. “La toma de decisiones será más lenta, la voluntad política no necesariamente estará presente y la disposición a utilizar el Fondo Monetario Internacional u otros instrumentos para acudir al rescate disminuye cuando tenemos un gobierno dividido”, sostuvo.
Sus palabras tomaron otra dimensión después de las elecciones de medio término en Estados Unidos, en las que los demócratas obtuvieron el control de ambas cámaras del Congreso frente a los republicanos de Donald Trump. Con el Ejecutivo en manos republicanas y el Legislativo bajo control demócrata, cualquier ayuda financiera a países como Argentina mediante el FMI u otros mecanismos de rescate internacional requerirá negociaciones entre poderes con agendas contrapuestas.
Para la Argentina, que recurrió históricamente al FMI y a otros instrumentos de apoyo internacional en momentos de crisis de liquidez, el planteo tiene un peso particular. El diagnóstico de Litman no fue extremo, pero sí preciso: las reglas del juego global cambiaron y el margen de maniobra se redujo.
El ejecutivo de la US Chamber también señaló que se normalizó una dinámica que hace dos décadas habría sido excepcional. “Se volvió normal que los gobiernos intenten decirles a las empresas dónde invertir, qué producir, con quién comerciar y qué innovaciones financiar”, afirmó. A su juicio, el equilibrio entre el Estado y el sector privado se desplazó con fuerza desde la crisis financiera de 2008 y, sobre todo, después de la pandemia.
A ello sumó el efecto de los aranceles y las restricciones comerciales, que elevan la incertidumbre, encarecen las operaciones y obligan a las compañías a frenar sus planes de inversión. El escenario, según describió, ya no es de excepción sino de nueva normalidad, y las empresas que no se ajustan a esa lógica quedan en desventaja estructural.
Pese a ese cuadro, Litman destacó el interés de las empresas y del sistema político de su país por la región. “El foco de la política estadounidense en América del Sur llegó para quedarse”, afirmó, y anticipó que en los próximos años habrá más presencia empresarial, personal y política en el continente. El mensaje, dijo, es que una menor capacidad de asistencia financiera no implica menor atención estratégica.
Una Argentina con tres velocidades en medio de la discusión global
Antes de la intervención de Litman, Mariana Camino, CEO de ABECEB, trasladó en su discurso de apertura el diagnóstico global al plano local. Su premisa fue metodológica: Argentina ya no puede analizarse como un todo. Para ordenar la lectura, propuso la imagen de tres relojes que avanzan al mismo tiempo, aunque marcan horas distintas.
El primero refleja la coyuntura: consumo, inflación, empleo y actividad. El segundo mide la transmisión, es decir, cómo la estabilidad reconocida hoy como activo llega a las empresas en forma de crédito, financiamiento y capacidad de crecimiento. El tercero representa la transformación: la Argentina de la energía, el agro y la minería que desarrolla su potencial exportador, el país del cambio de reglas y de la apertura.
“Estos tres relojes funcionan en simultáneo, pero marcan distintas horas”, subrayó Camino. Por eso, sostuvo, entender la Argentina actual exige observar cada realidad por separado: mirar solo los agregados explica poco del presente y menos aún del futuro.
La estabilidad no alcanza por sí sola para atraer inversión
El diagnóstico de ABECEB es el de un país cada vez más segmentado y heterogéneo en sus niveles de actividad. Camino dijo que conviven sectores con crecimiento acelerado y empresas que pelean todos los días por los márgenes de ganancia, y que esa brecha también se observa dentro de un mismo rubro. “Va a haber empresas que van a crecer mucho, relacionadas con sectores que crecen y vuelan, y otras que no, que van a estar desafiadas por la apertura”, planteó.
La economista reconoció que el país llega a esta etapa con un activo concreto: la estabilidad económica. Sin embargo, advirtió que ese elemento no basta por sí solo para atraer inversiones. “El costo del capital es más alto cuando la respuesta a si esto puede durar no es clara”, señaló, y agregó que la construcción de confianza y la persistencia de las mejoras constituyen la segunda fase que Argentina tiene por delante, en un año en que además se elige presidente.
Ese argumento se apoya en el Índice de Reversión del Modelo (IRM) que ABECEB desarrolla desde fines de 2023. El indicador, que procesa 22 series cuantitativas para medir qué tan probable es que el sistema político decida revertir las reglas vigentes, cayó 22% entre noviembre de 2023 y el tercer trimestre de 2026, al pasar de 53 a 42 puntos sobre una escala de 100.
Camino también puso el foco en el timing. Sostuvo que esperar es una decisión válida, pero con un costo concreto: “Todo lo que no decidimos, las posiciones que no ocupamos, las van a ocupar otros”. Mientras una empresa aguarda más certezas, otra firma contratos de largo plazo, desarrolla proveedores, busca financiamiento o avanza en decisiones de mercado, alianzas y producción.
En esa línea, pidió no leer el año próximo solo como un período electoral. “Puede ser el año en el que empiezan a definirse realmente quiénes vamos a capturar valor en la Argentina de hoy”, dijo, y cerró con una pregunta que atravesó toda su intervención: dónde quiere quedar posicionada cada empresa cuando el país alcance ese equilibrio.
La jornada en el Faena Art Center contará además con la participación del viceministro de Economía José Luis Daza, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, el expresidente Mauricio Macri y el exvicepresidente del Banco Central Europeo Luis de Guindos, entre otros referentes y empresarios.





