Quirno planteó ampliar los acuerdos comerciales y criticó las trabas europeas al agro
El canciller expuso ante productores una meta de cobertura del 80% del producto mundial y defendió la respuesta oficial frente a las restricciones de Bruselas al biodiésel y la soja.

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RESUMEN
En el acto por los 160 años de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el canciller Pablo Quirno presentó ante empresarios del agro, la energía y la minería una nueva meta para la política comercial del gobierno de Javier Milei: elevar la cobertura de acuerdos comerciales al 80% del producto mundial durante el próximo mandato presidencial. Según explicó, la base era de apenas 10% en diciembre de 2023. También cuestionó con dureza el “neoproteccionismo” de la Unión Europea (UE) y sus barreras al biodiésel y la soja argentinos.
Quirno habló después del ministro de Economía, Luis Caputo, y usó su exposición para repasar la expansión comercial en marcha y los conflictos que enfrenta la Argentina en sus principales mercados. Recordó que, al comenzar la gestión, la red de acuerdos vigentes alcanzaba a economías que representaban el 10% del producto mundial, mientras que China ya superaba el 80%. “Esa diferencia dejaba a nuestras empresas en desventaja frente a competidores que pagaban menos aranceles”, señaló.
Con los acuerdos logrados con la UE, la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y Singapur, más el entendimiento sobre comercio e inversiones con Estados Unidos, la cobertura llegó al 30% del producto mundial. La meta inmediata es alcanzar el 50% y, para el siguiente mandato, el objetivo es llegar al 80%. En esa línea, el Gobierno impulsa negociaciones con Canadá, Vietnam, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Filipinas y Bangladesh, y presentó la solicitud de adhesión al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP).
El canciller agregó que, en la reunión de cancilleres del G20 en Atlanta, el representante de India se acercó para plantear la posibilidad de avanzar bilateralmente con la Argentina, ante las demoras en las negociaciones del Mercosur. “Una de las mayores economías del mundo busca acelerar su relación con nosotros”, dijo Quirno.
Exportaciones en niveles récord
El panorama exportador acompañó el mensaje oficial. Entre enero y septiembre de este año, el sector agroindustrial exportó más de USD 43.000 millones, un 13% más que en igual período de 2025 y un récord histórico en volumen. De acuerdo con los datos citados por el canciller, más de la mitad de las exportaciones argentinas de bienes provienen de esa actividad.
Los avances por mercado también fueron detallados. En la Unión Europea, la carne argentina pasó de pagar un arancel del 20% a entrar con arancel cero, y el Mercosur negoció un nuevo contingente para cortes de alto valor. Además, en las primeras semanas posteriores al acuerdo, la Argentina completó el cupo semestral disponible para miel.
En Estados Unidos, el contingente preferencial de carne bovina se duplicó: entre enero y agosto, las ventas de carne bovina a ese destino crecieron un 250% en valor respecto del mismo período del año pasado. En China, la Argentina recuperó el acceso para carne aviar y obtuvo un contingente de más de 500.000 toneladas para carne bovina con aranceles vigentes preservados. En Japón, el Gobierno avanzó en los requisitos sanitarios para ampliar el ingreso de carne bovina. En total, entre 2024 y octubre de 2026 se completaron 541 aperturas agroindustriales.
El Parlamento Europeo rechazó en julio la norma que amenazaba con excluir el biodiésel argentino
Una parte central del discurso estuvo enfocada en los conflictos con Bruselas. Quirno describió la amenaza que representaba la propuesta europea de clasificar la soja como materia prima de alto riesgo por cambio indirecto del uso del suelo —conocida por la sigla en inglés ILUC—, una calificación que hubiera excluido progresivamente al biodiésel argentino del cómputo de las metas europeas de energías renovables con un plazo límite en 2030. “Una etiqueta redactada en Bruselas puede dejar una planta parada en Santa Fe”, afirmó el canciller.
La Cancillería articuló una respuesta conjunta con la Secretaría de Agricultura, la Secretaría de Energía, las provincias y las cámaras empresariales. Quirno llevó el planteo al comisario europeo de Comercio, Valdis Dombrovskis, en Bruselas y en la reunión ministerial de la OCDE, y también lo transmitió a la delegación del Parlamento Europeo que visitó Buenos Aires. El 8 de julio, el Parlamento Europeo rechazó el acto delegado e impidió su entrada en vigor. Desde entonces, las empresas retomaron operaciones de exportación por alrededor de 250.000 toneladas.
El canciller también cuestionó el reglamento europeo de deforestación. La Argentina defendió la fecha de corte del 21 de diciembre de 2020 —para resguardar el acceso de producción proveniente de tierras incorporadas previamente al cultivo— e impulsó dos prórrogas en la aplicación de la norma, además de reclamar simplificaciones para reducir costos.
En ese contexto, la Cancillería promovió el reconocimiento de herramientas nacionales de trazabilidad y certificación. Quirno citó el sello Triple Impacto de la SRA —que reconoce buenas prácticas agropecuarias, bienestar animal y mejora verificable de los establecimientos— como un ejemplo de respuesta del sector privado.





