Dalbón pidió a la SEC que revise las operaciones del BCRA con oro y posibles pagos
El abogado presentó un reporte ante el regulador estadounidense para que evalúe si hubo jurisdicción, comisiones o fallas de control en operaciones que, según la AGN, generaron pérdidas por USD 1.023 millones.

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RESUMEN
El abogado argentino Gregorio Dalbón presentó ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos un reporte para que ese organismo evalúe si tiene jurisdicción sobre las operaciones de derivados vinculadas al oro que realizó el Banco Central de la República Argentina (BCRA) durante 2025. El planteo se apoya en el informe de la Auditoría General de la Nación (AGN), que registró una pérdida equivalente a USD 1.023 millones, liquidada con salida de divisas.
La presentación fue ingresada por el mecanismo estadounidense Tip, Complaint or Referral (TCR), que permite aportar información a la autoridad reguladora. Dalbón aclaró que no busca una recompensa como denunciante y sostuvo que su planteo se basa en documentación pública, publicaciones periodísticas y actuaciones judiciales locales.
Consultado en Washington, el abogado aseguró que llevó personalmente el escrito ante el organismo. “Luis Caputo y Santiago Bausili trabajaron en el Deutsche Bank. Ese antecedente vuelve indispensable aclarar quiénes fueron las contrapartes, qué costos y comisiones hubo y quiénes recibieron los pagos”, afirmó. Luego precisó el alcance de su denuncia: “No afirmamos que existieron comisiones indebidas: pedimos que se investigue y se conozca la documentación”.
El pedido para que la SEC determine si tiene competencia
El documento no sostiene como hecho probado la existencia de sobornos, pagos ilegales ni delitos de una entidad privada. Su objetivo es que la SEC determine si cuenta con elementos y competencia para revisar eventuales pagos, honorarios o comisiones vinculados con las operaciones, así como los registros y controles internos de las instituciones que pudieron intervenir.
La presentación cita a Deutsche Bank AG como “contraparte informada”, ya que diversos medios la identificaron de ese modo. A la vez, subraya que el BCRA no confirmó oficialmente quiénes fueron las contrapartes de la operatoria. “La participación de Deutsche Bank AG fue informada, pero no confirmada por el BCRA”, señala el escrito, al aclarar que la intervención de la entidad alemana requiere corroboración documental.
Dalbón solicita que la SEC establezca, entre otros puntos, si alguna comisión, tarifa o pago relacionado con las transacciones fue ofrecido, canalizado o entregado a funcionarios extranjeros, ya sea de forma directa o mediante intermediarios. También pide que se revise si los costos y eventuales pagos a terceros quedaron debidamente asentados y respaldados por mecanismos de control contable y cumplimiento normativo.
El escrito también vincula esa solicitud con antecedentes regulatorios de Deutsche Bank en Estados Unidos. Recuerda que la SEC sancionó en 2021 a la entidad por deficiencias en sus controles internos y libros contables, relacionadas con pagos a intermediarios vinculados con funcionarios extranjeros. Sin embargo, la presentación aclara que ese antecedente no demuestra que una situación similar haya ocurrido en las operaciones bajo análisis.
La pérdida en derivados y la discusión sobre la cobertura del oro
El eje contable de la denuncia es la auditoría de la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre los estados financieros del BCRA al 31 de diciembre de 2025. Según el escrito, el organismo de control incorporó un párrafo de énfasis sobre operaciones de opciones cuyo activo subyacente era el oro.
De acuerdo con ese informe, el BCRA registró un resultado negativo de ARS 1,469 billones al cierre del ejercicio, equivalente a USD 1.023 millones, producto de transacciones con derivados liquidadas en dólares. La documentación citada discrimina ARS 1,400 billones, o USD 960,2 millones, como “resultado negativo en opciones”, y ARS 68.362 millones, o USD 62,8 millones, en primas de opciones.
El reporte presentado en Washington sostiene que la diferencia entre esos valores requiere una revisión. “El resultado negativo en opciones equivale a cerca de quince veces las primas pagadas”, afirma el documento. Según el planteo, una pérdida de esa magnitud no sería compatible con una estrategia limitada a comprar opciones, donde el costo máximo suele quedar restringido a la prima, y podría exigir conocer si existieron posiciones vendidas, sus límites de riesgo y la estructura completa de los contratos.
La cuestión depende de los términos de la estrategia utilizada. Versiones difundidas en medios, citadas en la presentación, describieron un posible zero-cost collar: compra de opciones de venta o puts financiada mediante venta de opciones de compra o calls. Esa herramienta puede fijar un piso frente a una baja del activo, aunque también limita la ganancia ante una suba por encima de un precio prefijado. El documento aclara que esa estructura no figura en el informe técnico de la AGN ni fue detallada oficialmente por el BCRA, por lo que debería verificarse con los contratos.
El BCRA sostuvo públicamente que la gestión debía analizarse de manera integral. Según la entidad, el alza internacional del oro produjo una revaluación de la tenencia y llevó el resultado neto de la posición a USD 2.505 millones en 2025. En su balance, el oro registró una ganancia por diferencias de cotización de ARS 8,002 billones.
La presentación de Dalbón objeta que ese resultado patrimonial no responde por sí solo al impacto de los pagos en moneda extranjera. “El argumento del BCRA de que el resultado neto fue positivo confunde una ganancia de valuación con un pago efectivo desde las reservas líquidas”, señala el escrito. El planteo no desconoce la suba del valor del oro, pero sostiene que debe distinguirse de las divisas usadas para liquidar derivados.
Contratos, costos y ubicación física de los lingotes
Otro punto del reporte es la falta de información pública sobre los contratos. El documento afirma que no se divulgaron las contrapartes, las comisiones, los márgenes, las autorizaciones internas ni los criterios utilizados para elegir a las entidades participantes. También menciona que la AGN habría tenido restricciones para acceder a documentación de la operatoria.
El BCRA informó que mantuvo una tenencia de 61,7 toneladas de oro, equivalentes a 1.984.960,60 onzas troy. Durante 2024, parte de los lingotes fue trasladada desde las bóvedas locales al Banco de Pagos Internacionales (BIS), en Suiza, dentro de una estrategia de rebalanceo destinada, según la explicación oficial, a mejorar las condiciones comerciales y ampliar las alternativas de liquidez, sin modificar el volumen total de reservas.
La presentación señala que existieron versiones distintas sobre la ubicación material y registral de los lingotes, con referencias al BIS y a bóvedas del Banco de Inglaterra. No adopta como cierta la hipótesis de que el oro haya sido entregado en garantía, pero sostiene que ese punto sólo puede confirmarse o descartarse mediante los acuerdos de garantías y las confirmaciones de las transacciones.
Sobre la responsabilidad de los funcionarios, el texto identifica a Santiago Bausili, presidente del BCRA, por sus atribuciones de administración y representación de la entidad. No afirma que haya decidido personalmente las operaciones. Pide, en cambio, establecer si participó en su aprobación, supervisión, conocimiento o ratificación. También menciona al ministro de Economía, Luis Caputo, y a miembros del directorio del Banco Central por sus cargos y por la política de administración de reservas.
En la Argentina, la cuestión ya derivó en una causa judicial. Tras conocerse el informe de la AGN, el fiscal Carlos Pollicita pidió medidas de prueba al juez federal Ariel Lijo para investigar posibles responsabilidades en la administración de las reservas. Dalbón señaló que su presentación ante la SEC busca que el regulador estadounidense valore si los datos disponibles justifican una revisión propia o, en caso contrario, una eventual derivación a otra autoridad de ese país.





