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Georgieva elogió a la Argentina por su disciplina fiscal en una conferencia en Madrid

La directora gerente del FMI sostuvo que el país sienta bases para el crecimiento y la estabilidad macroeconómica y financiera. También advirtió sobre deuda, inflación e IA.


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Desde Madrid, España – La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, puso a Argentina entre los países que, tras atravesar crisis, asumieron la necesidad de ordenar las cuentas públicas.

“Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello”, afirmó la economista búlgara en respuesta a una pregunta de Infobae, en un breve contacto con la prensa argentina después de su panel en la Conferencia Internacional de Banca 2026, organizada por Banco Santander en su Ciudad Financiera de Boadilla del Monte, en las afueras de Madrid.

Georgieva integró el segundo panel de la jornada, luego de la exposición del presidente de Chile, José Antonio Kast. Compartió la mesa con Ana Botín, presidenta ejecutiva de Santander, y con el moderador, el periodista británico James Harding. Cuando Harding citó a Grecia, Portugal e Irlanda como ejemplos de países que reforzaron sus políticas presupuestarias después de crisis, Georgieva añadió: “O Argentina”. Luego sumó a Chile: “Acabamos de escuchar al presidente. Disciplina fiscal, número uno”.

En uno de los pasajes más comentados de su disertación, retomó una idea mencionada minutos antes por Kast, quien vinculó el populismo con la pobreza. “Hay que cortarle la cabeza al populismo”, enfatizó en términos generales.

La semana pasada, el staff del FMI aprobó la tercer revisión del programa vigente con el país. El visto bueno del directorio del organismo, previsto para comienzos de diciembre, habilitará un desembolso de unos USD 900 millones, que se utilizarán para pagarle al propio Fondo.

Georgieva señaló además que la deuda pública mundial se acerca al equivalente al 100% del producto interno bruto. También advirtió que la persistencia de la inflación y las tasas de interés más altas elevan los costos para gobiernos, empresas y familias.

“La historia de la deuda pública por sí sola es una historia muy preocupante”, sostuvo. Explicó que las crisis llevan a los gobiernos a aumentar el gasto y el endeudamiento, pero que luego muchos no reconstruyen el margen fiscal cuando mejora la situación. “Subimos, y subimos, y subimos, y puedo decirles que esta no es una escalera al cielo”, ironizó.

“Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera” (Georgieva)

La titular del FMI señaló a Estados Unidos como la economía avanzada con mayor desequilibrio fiscal. “Cuarenta billones de deuda, déficit del seis por ciento”, dijo justo el día de las elecciones de medio término en ese país y en medio de dudas sobre el impacto del resultado en la administración de Donald Trump. Planteó que el crecimiento puede mejorar la recaudación, pero advirtió que no basta por sí solo para resolver el problema: también hacen falta recortes o una mejor asignación del gasto público.

“No creo mucho que el crecimiento pueda sacarnos por sí solo del agujero de la deuda. También requeriría disciplina fiscal, y cuanto antes se tomen medidas, mejor”, sostuvo. Según explicó, la presión sobre los precios de la energía y los alimentos puede sostener elevados los rendimientos de la deuda, con impacto directo en las cuentas públicas.

Los riesgos financieros de la inteligencia artificial

La número uno del FMI describió un escenario de creciente fragmentación tecnológica, especialmente ligada a la IA. Identificó a Estados Unidos, China e India como los principales productores dentro de la cadena de valor de la inteligencia artificial. “Lamento decir que Europa todavía no está del todo ahí entre los productores”, afirmó.

También remarcó que la disponibilidad de energía marca diferencias entre países. “Si la tienen, les va mejor. Si no la tienen, los asfixia”, resumió. En ese punto no mencionó a Argentina, aunque el país se incorporó al grupo de las “naciones energéticas” de la mano del despliegue de Vaca Muerta.

El presidente José Antonio Kast fue parte del evento de Santander y luego se reunió con el Rey Felipe de España (REUTERS/Juan Barbosa)

Georgieva admitió que la IA puede ampliar el acceso a herramientas tecnológicas, aunque concentró sus advertencias en los riesgos para la estabilidad financiera, el endeudamiento y el empleo.

Según explicó, el entusiasmo por la IA concentra una proporción creciente de las inversiones y puede dejar expuesta a la economía mundial si las expectativas no se cumplen. “Las nuevas tecnologías tienden a ser sobreestimadas en lo que pueden hacer a corto plazo, subestimadas en lo que pueden hacer a largo plazo”, afirmó.

También alertó sobre inversiones financiadas con deuda de largo plazo y sobre esquemas de inversión circular entre compañías. Además, anticipó que el impacto neto sobre el empleo sería “ligeramente positivo”, aunque con cambios en la estructura laboral y una mayor demanda de puestos de servicios de baja cualificación.

En materia laboral, estimó que el 40% de los empleos globales se verán afectados por IA —60% en las economías avanzadas— en un plazo de entre 3 y 5 años, en un proceso que “ya comenzó”. Aclaró que “afectado” no significa necesariamente destruido y destacó que algunos empleos serán potenciados, con más productividad y salarios, mientras otros serán redefinidos y requerirán nuevas capacidades.

El FMI prevé un crecimiento global del 3,1% pese a los shocks recientes

Georgieva afirmó que la economía mundial mostró una resistencia mayor a la prevista frente a las crisis recientes. El FMI proyecta un crecimiento de 3,1%, cifra que atribuyó a una mayor participación del sector privado, al fortalecimiento institucional en varios países y al dinamismo tecnológico.

“Los bancos no son toda la respuesta, pero no puede haber solución sin los bancos” (Botín)

“La economía mundial ha sido extraordinariamente resiliente. Dados los choques que hemos experimentado, mantener un crecimiento del 3,1% es el resultado de tres factores muy importantes”, señaló. En ese marco mencionó el papel del sector privado en las últimas décadas, las instituciones sólidas en la mayoría de los mercados emergentes y la tecnología. En ese punto habló de la IA.

La mirada de Santander

Ana Botín abrió la conferencia con un llamado a evitar que el bajo crecimiento se consolide en Europa. “Lo que debemos evitar es que este bajo crecimiento se consolide, porque sin un mayor crecimiento no hay seguridad”, dijo.

La conferencia reunió a referentes del sector público y privado para debatir mecanismos que impulsen la inversión, la innovación y la productividad en un contexto de cambios económicos, tecnológicos y geopolíticos. Botín vinculó el crecimiento con la financiación de la seguridad, las pensiones, la transición climática y las políticas sociales.

“Europa representa el 20% del PIB mundial, pero el 60% de la desaceleración se debe a la ralentización de Europa”, indicó la ejecutiva. En ese marco, identificó cuatro prioridades para el bloque: centros de datos e inteligencia artificial, energía y redes, defensa y vivienda asequible.

“Los centros de datos y la IA son claramente una de ellas. Esa es la infraestructura del futuro; en realidad, del presente”, sostuvo. Sobre la defensa, añadió: “Damos la seguridad por sentada. Hemos dado la seguridad por sentada durante muchos años. Eso ya no es posible”. El financiamiento de la defensa figura entre los temas sobre la mesa para el continente, en medio de las tensiones bélicas en Ucrania y Medio Oriente, y de los reclamos de Trump.

“Los bancos no son toda la respuesta, pero no puede haber solución sin los bancos”, afirmó. La ejecutiva pidió avances hacia un mercado bancario único y una Unión de Mercados de Capitales, junto con medidas inmediatas para movilizar capital privado.

La banquera rechazó la desregulación, aunque pidió ajustes en la supervisión. “Estamos diciendo que una regulación y supervisión inteligentes, no una desregulación, sino una recalibración y un marco simple, no más débil”, afirmó.

Al cierre, Botín planteó que los criterios regulatorios deberían considerar el crecimiento y la competitividad, además de la estabilidad. “La resiliencia es la base. El crecimiento es el objetivo. Y la inversión es el puente”, concluyó.

En su ponencia, Kast dijo que Chile es “una apuesta segura” para las inversiones, que “volvió a ser un país responsable” y destacó reformas de desregulación que su gestión ya está llevando adelante. “El populismo genera más pobreza; la responsabilidad, riqueza”, aseguró.

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